MAESTROS ANTIGUOS, ARTE COLONIAL Y JOYERIA

Atribuído a Orazio da Ferrari (1606 - 1657), Monumental Judith con lan cabeza de Holofrenes, escuela italiana genovesa del siglo XVII

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Precio base: €35,000

Precio estimado: €50 000 - €60 000

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Óleo sobre lienzo de grandes dimensiones. Medidas: 200 x 160 cm. Medidas enmarcado: 225 x 185 cm. Orazio de Ferrari (Voltri, 22 de agosto de 1606-Génova, 1657). De humildes raíces, fue discípulo de su compatriota Giovanni Andrea Ansaldo, que apreciando su buen juicio había animado al padre a orientarlo al estudio de las artes liberales, y acabó favoreciendo al discípulo desposándolo con una de sus sobrinas, de nombre Giorgetta.​ Los primeros encargos de los que se tiene constancia, ya como pintor, son de 1627, pero la más temprana de sus obras conservada y datada es la tela de altar con San Sebastián, la Virgen con el Niño y santos Roque, Apolonia, Águeda y Cristóbal, pintada en 1630 para la Compagnia dei Camalli o de San Sebastián la parroquial de Santos Nicolás y Erasmo de Voltri, donde un año después contrajo matrimonio con Giorgetta. De 1634 a 1637, años de los que no queda rastro documental en Génova, es posible que residiese en Nápoles, atendiendo a las influencias caravaggistas a la manera de José de Ribera que se advierte en algunas de sus obras. También en torno a ese año comenzó su relación con el príncipe Honorato II de Mónaco, el cual, dice Soprani, «molte cose gli fece dipingere sia nel palazzo, sia nelle Chiese del Principato», por las que le recompensó con la cruz de caballero de la Orden de San Miguel, pero ninguno de los cuadros que pintó para él se ha conservado. Es probable, además, que también sirviese al príncipe como intermediario para la adquisición de obras de arte y en 1655 colaboró en la escenografía del ballet Le vittorie di Minerva o vero la Virtù trionfante de’Viti, representado en el carnaval de Mónaco de 1655 por iniciativa de Aurelia Spinola. Falleció a causa de la peste de 1657, tras testar el 14 de septiembre. Con él murieron también a causa de la epidemia su mujer y todos sus hijos, entre ellos el mayor, Giovanni Andrea, de poco más de veinte años, que, según Soprani, con doce años había pintado el retrato de Agostino Paoletti y dado ya muestras de ser un excelente pintor. Procedencia: importante colección particular andaluza, palacete sevillano, Sevilla, Andalucía, España.